Internet se ve y se oye
05 noviembre 2009
El sector audiovisual es el que tiene un mayor peso dentro del mercado de los contenidos digitales, con una facturación de de 6.956 milllones de euros, lo que representa cerca del 70% del mercado global. El soporte estrella audiovisual sigue siendo la televisión, que en versión por satélite y cable ha mantenido sus ingresos estables.
En cambio, la televisión en abierto ha visto drásticamente reducida su facturación, debido al recorte de los ingresos publicitarios que se han ido produciendo a lo largo del año. En el año 2007 el mercado de la tele alcanzó los 5.323 millones, que se repartieron el 38% en las televisiones de pago y el resto en los canales en abierto.
Fotografía (CC): Wonderlane
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Consciente de que el consumo masivo de entretenimiento audiovisual en el hogar, sigue pasando todavía por la pantalla principal, del salón de cada casa, seguimos buscando soluciones que permitan acceder desde el televisor a las películas, series, documentales, música e imágenes…, de libre disposición en Internet, como si de un videoclub instantáneo del televisor se tratara, un canal más de canales y contenidos (de verdad) a la carta.
Hemos avanzado mucho, durante los últimos cinco años, en el ámbito de la provisión de contenidos Premium en Internet. Los principales proveedores de cine y TV del mercado mundial han relajado sus inamovibles posturas de antaño y abordan la provisión de sus contenidos sobre protocolos de Internet, no ya en entornos cerrados, sino también en los más abiertos, como medio e importante ventana de distribución. – Que ya se transforma en ventana de ventanas-.
Desde las primeras experiencias Disney con su prometedor moviebeam y, por nombrar sólo algunos otros intentos de buscar modelos consistentes, Fox, con Direct 2 Drive, movie flix, Guba, Yahoo movies, Google video, el videoclub on line de Walmart, el de AOL, tantos y tantos otros,los “betas y rebetas” de Joost y semejantes, y, como no, el propio Filmotech de los productores españoles, hasta llegar al modelo Hulu, ha habido inversiones de talento, dinero y mucha “evangelización” sobre la causa digital, en los despachos de los directivos de los grandes estudios.
Aun así, hasta ahora, aún pareciendo llamativas las cifras de descargas no autorizadas de cine, a pesar de algunos lamentos de productores y distribuidores, estas cifras se quedan muy, muy pequeñas, cuando las comparamos con las, -aunque progresivamente menguantes y en degradación-, todavía audiencias millonarias de la televisión convencional, en abierto.
Por ejemplo, nuestro país, todavía a la cabeza del ranking mundial de descargas de procedencia ilícita, según cifras de la SGAE, el 2007 rondaba los 300 millones de descargas no autorizadas al año. Número que se supera en sólo tres semanas de audiencia acumulada y sólo del prime time de las cadenas generalistas en España. No en vano y siempre, lógica y lícitamente, barriendo para casa, la Motion Picture Ass. estandarte de los principales estudios de producción y distribución “Majors” y “Minors”, valora la piratería en Internet como el 8% del total que padece la Industria audiovisual.
Pues bien, convendréis conmigo, que el foco en Internet, en el último año y medio se centra en los beneficios que su mercado y sus protocolos aportan muy específicamente para el producto audiovisual. Un producto, el audiovisual, que puede ser solicitado, (pagado en su caso) y servido instantáneamente todo por el mismo canal. (Ahora además con posibilidades para la aceptable definición y calidad de sonido, bajo la denominación de HD)
Estas son dos condiciones cruciales para el aumento provisión y consumo de cine y TV sobre IP, protocolos de Internet.
El carácter de gran atractivo comercial del cine y la TV, en genérico, para el usuario/consumidor por una parte, y la “magia” de que el producto audiovisual se pueda solicitar y servir instantáneamente por el mismo canal –como no sucede con los productos físicos, todavía principal objeto del comercio electrónico, después de los billetes para el transporte-.
A estas dos condiciones, con el aumento de hogares e individuos conectados y de la capacidad de las conexiones, se suma el atractivo de poder ofrecer y servir instantáneamente, sin demoras ni gastos de transporte, producto audiovisual, desde un mismo punto de provisión y venta, a millones y millones de usuarios, consumidores.
Es verdad que la amenaza que supone el aumento de provisiones no autorizadas a través de Internet y la proliferación de los hábitos para compartir archivos de películas digitalizadas, de forma ilícita, ha contribuido en gran manera a la dinamización de los procesos para la búsqueda de formulas y modelos de distribución en la red. (Universal, después de la continuada caída de las ventas de DVD, acaba de despedir a los principales responsables de su negociado, por no saber prever y aprovechar el potencial de Internet. Disney, Metro y Paramount precedieron a Universal en los últimos meses haciendo lo propio).
Debido a la lentitud en la toma de decisiones por parte de los principales agentes, el mercado de Internet se ha ido asentando sobre unos comportamientos que se aceptan como preestablecidos y que quizá podrían llegarse a alterar, pero la inercia es poderosa.
En lo que a cine y TV se refiere, la gratuidad de lo “bueno” en Internet, hoy se da por hecho.
Por todo ello, sin duda, el modelo que ya se consolida y mejores resultados esta ofreciendo es curiosamente aquel que prácticamente reproduce en su esencia el modelo que se estableció para la televisión comercial en los EEUU hace 50 años.
“¡Qué cosas!” Como en la tele de toda la vida. Buen contenido, de acceso libre, para ganar una audiencia que ofrecer a empresas y corporaciones que necesitan transmitir sus mensajes publicitarios.
Eso sí, ahora, con todo el valor añadido de la sofisticación de “targets” y segmentaciones, anteriormente insospechadas. Personalmente sigo creyendo en el modelo mixto: gratuito con publicidad, como gran fuente de recursos, y de pago, reservado principalmente para el producto de calidad, en contenido, definición y sonido, -que ofrezca ventajas de adelantamiento o simultaneidad de ventanas de explotación-. En ambas vías de comercialización la labor de selección y empaquetamiento de títulos asociados a marcas y medios de referencia va a ser clave para ejercicio del negocio.
Parece lógico pensar que los grandes fabricantes de Televisores, pantallas receptoras, fabriquen y comercialicen aparatos capaces de acceder a las fuentes de contenidos disponibles para su visualización. Así está sucediendo, Sony, Panasonic, LG, Samsung, etc., están en ello.
En la última década, mucho se ha hablado y escrito sobre la convergencia PC, TV. El presente nos muestra que tal convergencia carece ya de sentido. La convergencia, que lo es entre Internet y la TV convencional, está liderada por nuevos redistribuidores que han traído de la mano a los propietarios de los contenidos, distribuidores y “broadcasters” tradicionales, incentivados, todos, por el atractivo del propio mercado.
Sin duda estamos avanzando en la mejora del libre acceso al conocimiento y a la cultura mediante la provisión autorizada de obras audiovisuales sobre protocolos de Internet. Cabe la esperanza.
Este FICOD va a estar entretenido. Muchas gracias, Saludos, Ricardo Fraguas.
Ricardo Fraguas
06 nov 2009
http://www.4magics.comConsciente de que el consumo masivo de entretenimiento audiovisual en el hogar, sigue pasando todavía por la pantalla principal, del salón de cada casa, seguimos buscando soluciones que permitan acceder desde el televisor a las películas, series, documentales, música e imágenes…, de libre disposición en Internet, como si de un videoclub instantáneo del televisor se tratara, un canal más de canales y contenidos (de verdad) a la carta.
Hemos avanzado mucho, durante los últimos cinco años, en el ámbito de la provisión de contenidos Premium en Internet. Los principales proveedores de cine y TV del mercado mundial han relajado sus inamovibles posturas de antaño y abordan la provisión de sus contenidos sobre protocolos de Internet, no ya en entornos cerrados, sino también en los más abiertos, como medio e importante ventana de distribución. – Que ya se transforma en ventana de ventanas-.
Desde las primeras experiencias Disney con su prometedor moviebeam y, por nombrar sólo algunos otros intentos de buscar modelos consistentes, Fox, con Direct 2 Drive, movie flix, Guba, Yahoo movies, Google video, el videoclub on line de Walmart, el de AOL, tantos y tantos otros,los “betas y rebetas” de Joost y semejantes, y, como no, el propio Filmotech de los productores españoles, hasta llegar al modelo Hulu, ha habido inversiones de talento, dinero y mucha “evangelización” sobre la causa digital, en los despachos de los directivos de los grandes estudios.
Aun así, hasta ahora, aún pareciendo llamativas las cifras de descargas no autorizadas de cine, a pesar de algunos lamentos de productores y distribuidores, estas cifras se quedan muy, muy pequeñas, cuando las comparamos con las, -aunque progresivamente menguantes y en degradación-, todavía audiencias millonarias de la televisión convencional, en abierto.
Por ejemplo, nuestro país, todavía a la cabeza del ranking mundial de descargas de procedencia ilícita, según cifras de la SGAE, el 2007 rondaba los 300 millones de descargas no autorizadas al año. Número que se supera en sólo tres semanas de audiencia acumulada y sólo del prime time de las cadenas generalistas en España. No en vano y siempre, lógica y lícitamente, barriendo para casa, la Motion Picture Ass. estandarte de los principales estudios de producción y distribución “Majors” y “Minors”, valora la piratería en Internet como el 8% del total que padece la Industria audiovisual.
Pues bien, convendréis conmigo, que el foco en Internet, en el último año y medio se centra en los beneficios que su mercado y sus protocolos aportan muy específicamente para el producto audiovisual. Un producto, el audiovisual, que puede ser solicitado, (pagado en su caso) y servido instantáneamente todo por el mismo canal. (Ahora además con posibilidades para la aceptable definición y calidad de sonido, bajo la denominación de HD)
Estas son dos condiciones cruciales para el aumento provisión y consumo de cine y TV sobre IP, protocolos de Internet.
El carácter de gran atractivo comercial del cine y la TV, en genérico, para el usuario/consumidor por una parte, y la “magia” de que el producto audiovisual se pueda solicitar y servir instantáneamente por el mismo canal –como no sucede con los productos físicos, todavía principal objeto del comercio electrónico, después de los billetes para el transporte-.
A estas dos condiciones, con el aumento de hogares e individuos conectados y de la capacidad de las conexiones, se suma el atractivo de poder ofrecer y servir instantáneamente, sin demoras ni gastos de transporte, producto audiovisual, desde un mismo punto de provisión y venta, a millones y millones de usuarios, consumidores.
Es verdad que la amenaza que supone el aumento de provisiones no autorizadas a través de Internet y la proliferación de los hábitos para compartir archivos de películas digitalizadas, de forma ilícita, ha contribuido en gran manera a la dinamización de los procesos para la búsqueda de formulas y modelos de distribución en la red. (Universal, después de la continuada caída de las ventas de DVD, acaba de despedir a los principales responsables de su negociado, por no saber prever y aprovechar el potencial de Internet. Disney, Metro y Paramount precedieron a Universal en los últimos meses haciendo lo propio).
Debido a la lentitud en la toma de decisiones por parte de los principales agentes, el mercado de Internet se ha ido asentando sobre unos comportamientos que se aceptan como preestablecidos y que quizá podrían llegarse a alterar, pero la inercia es poderosa.
En lo que a cine y TV se refiere, la gratuidad de lo “bueno” en Internet, hoy se da por hecho.
Por todo ello, sin duda, el modelo que ya se consolida y mejores resultados esta ofreciendo es curiosamente aquel que prácticamente reproduce en su esencia el modelo que se estableció para la televisión comercial en los EEUU hace 50 años.
“¡Qué cosas!” Como en la tele de toda la vida. Buen contenido, de acceso libre, para ganar una audiencia que ofrecer a empresas y corporaciones que necesitan transmitir sus mensajes publicitarios.
Eso sí, ahora, con todo el valor añadido de la sofisticación de “targets” y segmentaciones, anteriormente insospechadas. Personalmente sigo creyendo en el modelo mixto: gratuito con publicidad, como gran fuente de recursos, y de pago, reservado principalmente para el producto de calidad, en contenido, definición y sonido, -que ofrezca ventajas de adelantamiento o simultaneidad de ventanas de explotación-. En ambas vías de comercialización la labor de selección y empaquetamiento de títulos asociados a marcas y medios de referencia va a ser clave para ejercicio del negocio.
Parece lógico pensar que los grandes fabricantes de Televisores, pantallas receptoras, fabriquen y comercialicen aparatos capaces de acceder a las fuentes de contenidos disponibles para su visualización. Así está sucediendo, Sony, Panasonic, LG, Samsung, etc., están en ello.
En la última década, mucho se ha hablado y escrito sobre la convergencia PC, TV. El presente nos muestra que tal convergencia carece ya de sentido. La convergencia, que lo es entre Internet y la TV convencional, está liderada por nuevos redistribuidores que han traído de la mano a los propietarios de los contenidos, distribuidores y “broadcasters” tradicionales, incentivados, todos, por el atractivo del propio mercado.
Sin duda estamos avanzando en la mejora del libre acceso al conocimiento y a la cultura mediante la provisión autorizada de obras audiovisuales sobre protocolos de Internet. Cabe la esperanza.
Este FICOD va a estar entretenido. Muchas gracias, Saludos, Ricardo Fraguas.
Ricardo Fraguas
06 nov 2009
http://www.4magics.comConsciente de que el consumo masivo de entretenimiento audiovisual en el hogar, sigue pasando todavía por la pantalla principal, del salón de cada casa, seguimos buscando soluciones que permitan acceder desde el televisor a las películas, series, documentales, música e imágenes…, de libre disposición en Internet, como si de un videoclub instantáneo del televisor se tratara, un canal más de canales y contenidos (de verdad) a la carta.
Hemos avanzado mucho, durante los últimos cinco años, en el ámbito de la provisión de contenidos Premium en Internet. Los principales proveedores de cine y TV del mercado mundial han relajado sus inamovibles posturas de antaño y abordan la provisión de sus contenidos sobre protocolos de Internet, no ya en entornos cerrados, sino también en los más abiertos, como medio e importante ventana de distribución. – Que ya se transforma en ventana de ventanas-.
Desde las primeras experiencias Disney con su prometedor moviebeam y, por nombrar sólo algunos otros intentos de buscar modelos consistentes, Fox, con Direct 2 Drive, movie flix, Guba, Yahoo movies, Google video, el videoclub on line de Walmart, el de AOL, tantos y tantos otros,los “betas y rebetas” de Joost y semejantes, y, como no, el propio Filmotech de los productores españoles, hasta llegar al modelo Hulu, ha habido inversiones de talento, dinero y mucha “evangelización” sobre la causa digital, en los despachos de los directivos de los grandes estudios.
Aun así, hasta ahora, aún pareciendo llamativas las cifras de descargas no autorizadas de cine, a pesar de algunos lamentos de productores y distribuidores, estas cifras se quedan muy, muy pequeñas, cuando las comparamos con las, -aunque progresivamente menguantes y en degradación-, todavía audiencias millonarias de la televisión convencional, en abierto.
Por ejemplo, nuestro país, todavía a la cabeza del ranking mundial de descargas de procedencia ilícita, según cifras de la SGAE, el 2007 rondaba los 300 millones de descargas no autorizadas al año. Número que se supera en sólo tres semanas de audiencia acumulada y sólo del prime time de las cadenas generalistas en España. No en vano y siempre, lógica y lícitamente, barriendo para casa, la Motion Picture Ass. estandarte de los principales estudios de producción y distribución “Majors” y “Minors”, valora la piratería en Internet como el 8% del total que padece la Industria audiovisual.
Pues bien, convendréis conmigo, que el foco en Internet, en el último año y medio se centra en los beneficios que su mercado y sus protocolos aportan muy específicamente para el producto audiovisual. Un producto, el audiovisual, que puede ser solicitado, (pagado en su caso) y servido instantáneamente todo por el mismo canal. (Ahora además con posibilidades para la aceptable definición y calidad de sonido, bajo la denominación de HD)
Estas son dos condiciones cruciales para el aumento provisión y consumo de cine y TV sobre IP, protocolos de Internet.
El carácter de gran atractivo comercial del cine y la TV, en genérico, para el usuario/consumidor por una parte, y la “magia” de que el producto audiovisual se pueda solicitar y servir instantáneamente por el mismo canal –como no sucede con los productos físicos, todavía principal objeto del comercio electrónico, después de los billetes para el transporte-.
A estas dos condiciones, con el aumento de hogares e individuos conectados y de la capacidad de las conexiones, se suma el atractivo de poder ofrecer y servir instantáneamente, sin demoras ni gastos de transporte, producto audiovisual, desde un mismo punto de provisión y venta, a millones y millones de usuarios, consumidores.
Es verdad que la amenaza que supone el aumento de provisiones no autorizadas a través de Internet y la proliferación de los hábitos para compartir archivos de películas digitalizadas, de forma ilícita, ha contribuido en gran manera a la dinamización de los procesos para la búsqueda de formulas y modelos de distribución en la red. (Universal, después de la continuada caída de las ventas de DVD, acaba de despedir a los principales responsables de su negociado, por no saber prever y aprovechar el potencial de Internet. Disney, Metro y Paramount precedieron a Universal en los últimos meses haciendo lo propio).
Debido a la lentitud en la toma de decisiones por parte de los principales agentes, el mercado de Internet se ha ido asentando sobre unos comportamientos que se aceptan como preestablecidos y que quizá podrían llegarse a alterar, pero la inercia es poderosa.
En lo que a cine y TV se refiere, la gratuidad de lo “bueno” en Internet, hoy se da por hecho.
Por todo ello, sin duda, el modelo que ya se consolida y mejores resultados esta ofreciendo es curiosamente aquel que prácticamente reproduce en su esencia el modelo que se estableció para la televisión comercial en los EEUU hace 50 años.
“¡Qué cosas!” Como en la tele de toda la vida. Buen contenido, de acceso libre, para ganar una audiencia que ofrecer a empresas y corporaciones que necesitan transmitir sus mensajes publicitarios.
Eso sí, ahora, con todo el valor añadido de la sofisticación de “targets” y segmentaciones, anteriormente insospechadas. Personalmente sigo creyendo en el modelo mixto: gratuito con publicidad, como gran fuente de recursos, y de pago, reservado principalmente para el producto de calidad, en contenido, definición y sonido, -que ofrezca ventajas de adelantamiento o simultaneidad de ventanas de explotación-. En ambas vías de comercialización la labor de selección y empaquetamiento de títulos asociados a marcas y medios de referencia va a ser clave para ejercicio del negocio.
Parece lógico pensar que los grandes fabricantes de Televisores, pantallas receptoras, fabriquen y comercialicen aparatos capaces de acceder a las fuentes de contenidos disponibles para su visualización. Así está sucediendo, Sony, Panasonic, LG, Samsung, etc., están en ello.
En la última década, mucho se ha hablado y escrito sobre la convergencia PC, TV. El presente nos muestra que tal convergencia carece ya de sentido. La convergencia, que lo es entre Internet y la TV convencional, está liderada por nuevos redistribuidores que han traído de la mano a los propietarios de los contenidos, distribuidores y “broadcasters” tradicionales, incentivados, todos, por el atractivo del propio mercado.
Sin duda estamos avanzando en la mejora del libre acceso al conocimiento y a la cultura mediante la provisión autorizada de obras audiovisuales sobre protocolos de Internet. Cabe la esperanza.
Este FICOD va a estar entretenido. Muchas gracias, Saludos, Ricardo Fraguas.
Ricardo Fraguas
06 nov 2009
http://www.4magics.comConsciente de que el consumo masivo de entretenimiento audiovisual en el hogar, sigue pasando todavía por la pantalla principal, del salón de cada casa, seguimos buscando soluciones que permitan acceder desde el televisor a las películas, series, documentales, música e imágenes…, de libre disposición en Internet, como si de un videoclub instantáneo del televisor se tratara, un canal más de canales y contenidos (de verdad) a la carta.
Hemos avanzado mucho, durante los últimos cinco años, en el ámbito de la provisión de contenidos Premium en Internet. Los principales proveedores de cine y TV del mercado mundial han relajado sus inamovibles posturas de antaño y abordan la provisión de sus contenidos sobre protocolos de Internet, no ya en entornos cerrados, sino también en los más abiertos, como medio e importante ventana de distribución. – Que ya se transforma en ventana de ventanas-.
Desde las primeras experiencias Disney con su prometedor moviebeam y, por nombrar sólo algunos otros intentos de buscar modelos consistentes, Fox, con Direct 2 Drive, movie flix, Guba, Yahoo movies, Google video, el videoclub on line de Walmart, el de AOL, tantos y tantos otros,los “betas y rebetas” de Joost y semejantes, y, como no, el propio Filmotech de los productores españoles, hasta llegar al modelo Hulu, ha habido inversiones de talento, dinero y mucha “evangelización” sobre la causa digital, en los despachos de los directivos de los grandes estudios.
Aun así, hasta ahora, aún pareciendo llamativas las cifras de descargas no autorizadas de cine, a pesar de algunos lamentos de productores y distribuidores, estas cifras se quedan muy, muy pequeñas, cuando las comparamos con las, -aunque progresivamente menguantes y en degradación-, todavía audiencias millonarias de la televisión convencional, en abierto.
Por ejemplo, nuestro país, todavía a la cabeza del ranking mundial de descargas de procedencia ilícita, según cifras de la SGAE, el 2007 rondaba los 300 millones de descargas no autorizadas al año. Número que se supera en sólo tres semanas de audiencia acumulada y sólo del prime time de las cadenas generalistas en España. No en vano y siempre, lógica y lícitamente, barriendo para casa, la Motion Picture Ass. estandarte de los principales estudios de producción y distribución “Majors” y “Minors”, valora la piratería en Internet como el 8% del total que padece la Industria audiovisual.
Pues bien, convendréis conmigo, que el foco en Internet, en el último año y medio se centra en los beneficios que su mercado y sus protocolos aportan muy específicamente para el producto audiovisual. Un producto, el audiovisual, que puede ser solicitado, (pagado en su caso) y servido instantáneamente todo por el mismo canal. (Ahora además con posibilidades para la aceptable definición y calidad de sonido, bajo la denominación de HD)
Estas son dos condiciones cruciales para el aumento provisión y consumo de cine y TV sobre IP, protocolos de Internet.
El carácter de gran atractivo comercial del cine y la TV, en genérico, para el usuario/consumidor por una parte, y la “magia” de que el producto audiovisual se pueda solicitar y servir instantáneamente por el mismo canal –como no sucede con los productos físicos, todavía principal objeto del comercio electrónico, después de los billetes para el transporte-.
A estas dos condiciones, con el aumento de hogares e individuos conectados y de la capacidad de las conexiones, se suma el atractivo de poder ofrecer y servir instantáneamente, sin demoras ni gastos de transporte, producto audiovisual, desde un mismo punto de provisión y venta, a millones y millones de usuarios, consumidores.
Es verdad que la amenaza que supone el aumento de provisiones no autorizadas a través de Internet y la proliferación de los hábitos para compartir archivos de películas digitalizadas, de forma ilícita, ha contribuido en gran manera a la dinamización de los procesos para la búsqueda de formulas y modelos de distribución en la red. (Universal, después de la continuada caída de las ventas de DVD, acaba de despedir a los principales responsables de su negociado, por no saber prever y aprovechar el potencial de Internet. Disney, Metro y Paramount precedieron a Universal en los últimos meses haciendo lo propio).
Debido a la lentitud en la toma de decisiones por parte de los principales agentes, el mercado de Internet se ha ido asentando sobre unos comportamientos que se aceptan como preestablecidos y que quizá podrían llegarse a alterar, pero la inercia es poderosa.
En lo que a cine y TV se refiere, la gratuidad de lo “bueno” en Internet, hoy se da por hecho.
Por todo ello, sin duda, el modelo que ya se consolida y mejores resultados esta ofreciendo es curiosamente aquel que prácticamente reproduce en su esencia el modelo que se estableció para la televisión comercial en los EEUU hace 50 años.
“¡Qué cosas!” Como en la tele de toda la vida. Buen contenido, de acceso libre, para ganar una audiencia que ofrecer a empresas y corporaciones que necesitan transmitir sus mensajes publicitarios.
Eso sí, ahora, con todo el valor añadido de la sofisticación de “targets” y segmentaciones, anteriormente insospechadas. Personalmente sigo creyendo en el modelo mixto: gratuito con publicidad, como gran fuente de recursos, y de pago, reservado principalmente para el producto de calidad, en contenido, definición y sonido, -que ofrezca ventajas de adelantamiento o simultaneidad de ventanas de explotación-. En ambas vías de comercialización la labor de selección y empaquetamiento de títulos asociados a marcas y medios de referencia va a ser clave para ejercicio del negocio.
Parece lógico pensar que los grandes fabricantes de Televisores, pantallas receptoras, fabriquen y comercialicen aparatos capaces de acceder a las fuentes de contenidos disponibles para su visualización. Así está sucediendo, Sony, Panasonic, LG, Samsung, etc., están en ello.
En la última década, mucho se ha hablado y escrito sobre la convergencia PC, TV. El presente nos muestra que tal convergencia carece ya de sentido. La convergencia, que lo es entre Internet y la TV convencional, está liderada por nuevos redistribuidores que han traído de la mano a los propietarios de los contenidos, distribuidores y “broadcasters” tradicionales, incentivados, todos, por el atractivo del propio mercado.
Sin duda estamos avanzando en la mejora del libre acceso al conocimiento y a la cultura mediante la provisión autorizada de obras audiovisuales sobre protocolos de Internet. Cabe la esperanza.
Este FICOD va a estar entretenido. Muchas gracias, Saludos, Ricardo Fraguas.
Ricardo Fraguas
06 nov 2009
http://www.4magics.comDesde hace tiempo existen multiples soluciones que permiten acceder desde el televisor a cualquier contenido o negocio de Internet, lícito o ilícto, ya sea un videoclub instantaneo, o una zapatería en casa.
Hemos avanzado mucho, sin duda, pero en España hacía un camino que descapitaliza las industrias de contenidos, que no a Sgaes, egedas, etc, y que ha enviado al paro a miles de dependientes, transportistas, comerciales y pequeños y medianos empresarios, no porque su negocio fuera caduco, ya que mediaxpress era puera innovación y está en el mismo lugar que ellos, sino por el robo digital continuado y la desidia de unos politicos que si actuan para salvar 1000 puestos de trabajo en Figueruelas, en Astilleros, en Seat…, regando con ciuentos de millones de euros a multinacionales que se rien de ellos y que son más piratas que los captores del Alakrana.
Las experiencias de la distribución de contenidos legal a través de Internet es irrisoria en nuestro país en estos momentos, para filmotech, para imagenio, para pixbos o para cualquiera que quiera desarrollar un negocio de contenidos en Internet, ya que para lograr los mismos hay que pagarlos y casi nadie accede a los mismos pagando.
Por otro lado, las cifras de descargas no autorizadas de cine, no son llamativas son abismales y denigrantes para quienes desarrollan y trabajan en el sector del cine o video, ya que les envian al paro, ya seas administrativo de Warner, comercial de Sony, transportista en Seur, dependiente en Blockbuster o dueño del Vidoeclub Paquito, más cuando estamos a la cabeza del ranking mundial de descargas motivo para incluirnos en la Watch List 301 de los Estados Unidos.
El mercado audiovisual hace mucho tiempo que ha intentado aprovechar las nuevas tecnologías paar acercar su producto al consumidor y hacerle la vida más fácil y provocar mayor accesibilidad, peor en las circunstancias actuales es casi ridículo este interés ya que sabes que casi nadie va a pagar pro ello, pues acceden con la connivencia de los ISP y la desidia del Gobierno, de manera gratis a este contenido, aunuqe el mismo haya sido robado en un cine, repicado de un DVD, etc
Por otro lado, contamos con los ISP más carroñerosde de la UE, que nos obligan a unas cuotas de ADSL por encima de la media de la UE, que han logrado una penetración inmensa en los hogares gracias a la distribución gratuita de contenidos por sus redes.
Debido a la lentitud en la toma de decisiones y conciencia por parte de los ISP y Gobierno en nuestro país hay muchas personas empeñadas en que los comportamientos que se han ido asentando en Internet por su omisión, se consoliden como única realidad sin ninguna alteración, circunstancia que hoy no sucede en ningún lugar del mundo. Lo que si sucede, incluso en España es la gratuitad de algunos títulos del catálogo, es decir lo mismo que las Televisiones que emiten lo que quieren y no lo que desea el conumidor, por lo menos en loq ue respecta al cine.
Quienes dan por hecho que en Internet las películas serán gratis, por el momento, se equivocan, no lo són ni aquí ni en ningún lugar del mundo, teniendo esa condición sólo algunos títulos, cuyos dueños libremente quiere que así sean, igual condición que utilizan los productores copyleft y que es perfectamente legal y correcta.
Por cierto, el modelo de películas con publicidad puede ser igual d einsatisfactori o más que ver una película de “estreno” en TV.
De las ventanas, mejor no hablar, mirar incluso el RD 2062/2008 y observar queobligaciones tienen los dueños de películas de exclusividad para el cine, circunstancia que también es una aberración pues obliga al dueño a beneficiar al exhibidor de cine.
carlos
06 nov 2009
Desde hace tiempo existen multiples soluciones que permiten acceder desde el televisor a cualquier contenido o negocio de Internet, lícito o ilícto, ya sea un videoclub instantaneo, o una zapatería en casa.
Hemos avanzado mucho, sin duda, pero en España hacía un camino que descapitaliza las industrias de contenidos, que no a Sgaes, egedas, etc, y que ha enviado al paro a miles de dependientes, transportistas, comerciales y pequeños y medianos empresarios, no porque su negocio fuera caduco, ya que mediaxpress era puera innovación y está en el mismo lugar que ellos, sino por el robo digital continuado y la desidia de unos politicos que si actuan para salvar 1000 puestos de trabajo en Figueruelas, en Astilleros, en Seat…, regando con ciuentos de millones de euros a multinacionales que se rien de ellos y que son más piratas que los captores del Alakrana.
Las experiencias de la distribución de contenidos legal a través de Internet es irrisoria en nuestro país en estos momentos, para filmotech, para imagenio, para pixbos o para cualquiera que quiera desarrollar un negocio de contenidos en Internet, ya que para lograr los mismos hay que pagarlos y casi nadie accede a los mismos pagando.
Por otro lado, las cifras de descargas no autorizadas de cine, no son llamativas son abismales y denigrantes para quienes desarrollan y trabajan en el sector del cine o video, ya que les envian al paro, ya seas administrativo de Warner, comercial de Sony, transportista en Seur, dependiente en Blockbuster o dueño del Vidoeclub Paquito, más cuando estamos a la cabeza del ranking mundial de descargas motivo para incluirnos en la Watch List 301 de los Estados Unidos.
El mercado audiovisual hace mucho tiempo que ha intentado aprovechar las nuevas tecnologías paar acercar su producto al consumidor y hacerle la vida más fácil y provocar mayor accesibilidad, peor en las circunstancias actuales es casi ridículo este interés ya que sabes que casi nadie va a pagar pro ello, pues acceden con la connivencia de los ISP y la desidia del Gobierno, de manera gratis a este contenido, aunuqe el mismo haya sido robado en un cine, repicado de un DVD, etc
Por otro lado, contamos con los ISP más carroñerosde de la UE, que nos obligan a unas cuotas de ADSL por encima de la media de la UE, que han logrado una penetración inmensa en los hogares gracias a la distribución gratuita de contenidos por sus redes.
Debido a la lentitud en la toma de decisiones y conciencia por parte de los ISP y Gobierno en nuestro país hay muchas personas empeñadas en que los comportamientos que se han ido asentando en Internet por su omisión, se consoliden como única realidad sin ninguna alteración, circunstancia que hoy no sucede en ningún lugar del mundo. Lo que si sucede, incluso en España es la gratuitad de algunos títulos del catálogo, es decir lo mismo que las Televisiones que emiten lo que quieren y no lo que desea el conumidor, por lo menos en loq ue respecta al cine.
Quienes dan por hecho que en Internet las películas serán gratis, por el momento, se equivocan, no lo són ni aquí ni en ningún lugar del mundo, teniendo esa condición sólo algunos títulos, cuyos dueños libremente quiere que así sean, igual condición que utilizan los productores copyleft y que es perfectamente legal y correcta.
Por cierto, el modelo de películas con publicidad puede ser igual d einsatisfactori o más que ver una película de “estreno” en TV.
De las ventanas, mejor no hablar, mirar incluso el RD 2062/2008 y observar queobligaciones tienen los dueños de películas de exclusividad para el cine, circunstancia que también es una aberración pues obliga al dueño a beneficiar al exhibidor de cine.
carlos
06 nov 2009
Desde hace tiempo existen multiples soluciones que permiten acceder desde el televisor a cualquier contenido o negocio de Internet, lícito o ilícto, ya sea un videoclub instantaneo, o una zapatería en casa.
Hemos avanzado mucho, sin duda, pero en España hacía un camino que descapitaliza las industrias de contenidos, que no a Sgaes, egedas, etc, y que ha enviado al paro a miles de dependientes, transportistas, comerciales y pequeños y medianos empresarios, no porque su negocio fuera caduco, ya que mediaxpress era puera innovación y está en el mismo lugar que ellos, sino por el robo digital continuado y la desidia de unos politicos que si actuan para salvar 1000 puestos de trabajo en Figueruelas, en Astilleros, en Seat…, regando con ciuentos de millones de euros a multinacionales que se rien de ellos y que son más piratas que los captores del Alakrana.
Las experiencias de la distribución de contenidos legal a través de Internet es irrisoria en nuestro país en estos momentos, para filmotech, para imagenio, para pixbos o para cualquiera que quiera desarrollar un negocio de contenidos en Internet, ya que para lograr los mismos hay que pagarlos y casi nadie accede a los mismos pagando.
Por otro lado, las cifras de descargas no autorizadas de cine, no son llamativas son abismales y denigrantes para quienes desarrollan y trabajan en el sector del cine o video, ya que les envian al paro, ya seas administrativo de Warner, comercial de Sony, transportista en Seur, dependiente en Blockbuster o dueño del Vidoeclub Paquito, más cuando estamos a la cabeza del ranking mundial de descargas motivo para incluirnos en la Watch List 301 de los Estados Unidos.
El mercado audiovisual hace mucho tiempo que ha intentado aprovechar las nuevas tecnologías paar acercar su producto al consumidor y hacerle la vida más fácil y provocar mayor accesibilidad, peor en las circunstancias actuales es casi ridículo este interés ya que sabes que casi nadie va a pagar pro ello, pues acceden con la connivencia de los ISP y la desidia del Gobierno, de manera gratis a este contenido, aunuqe el mismo haya sido robado en un cine, repicado de un DVD, etc
Por otro lado, contamos con los ISP más carroñerosde de la UE, que nos obligan a unas cuotas de ADSL por encima de la media de la UE, que han logrado una penetración inmensa en los hogares gracias a la distribución gratuita de contenidos por sus redes.
Debido a la lentitud en la toma de decisiones y conciencia por parte de los ISP y Gobierno en nuestro país hay muchas personas empeñadas en que los comportamientos que se han ido asentando en Internet por su omisión, se consoliden como única realidad sin ninguna alteración, circunstancia que hoy no sucede en ningún lugar del mundo. Lo que si sucede, incluso en España es la gratuitad de algunos títulos del catálogo, es decir lo mismo que las Televisiones que emiten lo que quieren y no lo que desea el conumidor, por lo menos en loq ue respecta al cine.
Quienes dan por hecho que en Internet las películas serán gratis, por el momento, se equivocan, no lo són ni aquí ni en ningún lugar del mundo, teniendo esa condición sólo algunos títulos, cuyos dueños libremente quiere que así sean, igual condición que utilizan los productores copyleft y que es perfectamente legal y correcta.
Por cierto, el modelo de películas con publicidad puede ser igual d einsatisfactori o más que ver una película de “estreno” en TV.
De las ventanas, mejor no hablar, mirar incluso el RD 2062/2008 y observar queobligaciones tienen los dueños de películas de exclusividad para el cine, circunstancia que también es una aberración pues obliga al dueño a beneficiar al exhibidor de cine.
carlos
06 nov 2009
Desde hace tiempo existen multiples soluciones que permiten acceder desde el televisor a cualquier contenido o negocio de Internet, lícito o ilícto, ya sea un videoclub instantaneo, o una zapatería en casa.
Hemos avanzado mucho, sin duda, pero en España hacía un camino que descapitaliza las industrias de contenidos, que no a Sgaes, egedas, etc, y que ha enviado al paro a miles de dependientes, transportistas, comerciales y pequeños y medianos empresarios, no porque su negocio fuera caduco, ya que mediaxpress era puera innovación y está en el mismo lugar que ellos, sino por el robo digital continuado y la desidia de unos politicos que si actuan para salvar 1000 puestos de trabajo en Figueruelas, en Astilleros, en Seat…, regando con ciuentos de millones de euros a multinacionales que se rien de ellos y que son más piratas que los captores del Alakrana.
Las experiencias de la distribución de contenidos legal a través de Internet es irrisoria en nuestro país en estos momentos, para filmotech, para imagenio, para pixbos o para cualquiera que quiera desarrollar un negocio de contenidos en Internet, ya que para lograr los mismos hay que pagarlos y casi nadie accede a los mismos pagando.
Por otro lado, las cifras de descargas no autorizadas de cine, no son llamativas son abismales y denigrantes para quienes desarrollan y trabajan en el sector del cine o video, ya que les envian al paro, ya seas administrativo de Warner, comercial de Sony, transportista en Seur, dependiente en Blockbuster o dueño del Vidoeclub Paquito, más cuando estamos a la cabeza del ranking mundial de descargas motivo para incluirnos en la Watch List 301 de los Estados Unidos.
El mercado audiovisual hace mucho tiempo que ha intentado aprovechar las nuevas tecnologías paar acercar su producto al consumidor y hacerle la vida más fácil y provocar mayor accesibilidad, peor en las circunstancias actuales es casi ridículo este interés ya que sabes que casi nadie va a pagar pro ello, pues acceden con la connivencia de los ISP y la desidia del Gobierno, de manera gratis a este contenido, aunuqe el mismo haya sido robado en un cine, repicado de un DVD, etc
Por otro lado, contamos con los ISP más carroñerosde de la UE, que nos obligan a unas cuotas de ADSL por encima de la media de la UE, que han logrado una penetración inmensa en los hogares gracias a la distribución gratuita de contenidos por sus redes.
Debido a la lentitud en la toma de decisiones y conciencia por parte de los ISP y Gobierno en nuestro país hay muchas personas empeñadas en que los comportamientos que se han ido asentando en Internet por su omisión, se consoliden como única realidad sin ninguna alteración, circunstancia que hoy no sucede en ningún lugar del mundo. Lo que si sucede, incluso en España es la gratuitad de algunos títulos del catálogo, es decir lo mismo que las Televisiones que emiten lo que quieren y no lo que desea el conumidor, por lo menos en loq ue respecta al cine.
Quienes dan por hecho que en Internet las películas serán gratis, por el momento, se equivocan, no lo són ni aquí ni en ningún lugar del mundo, teniendo esa condición sólo algunos títulos, cuyos dueños libremente quiere que así sean, igual condición que utilizan los productores copyleft y que es perfectamente legal y correcta.
Por cierto, el modelo de películas con publicidad puede ser igual d einsatisfactori o más que ver una película de “estreno” en TV.
De las ventanas, mejor no hablar, mirar incluso el RD 2062/2008 y observar queobligaciones tienen los dueños de películas de exclusividad para el cine, circunstancia que también es una aberración pues obliga al dueño a beneficiar al exhibidor de cine.
carlos
06 nov 2009